TRADUCCIONES

(del autor -Patrick Leigh Fermor- a su traductora)

Traducir es una gimnasia literaria de primer orden. Yo diría que la traducción es a la escritura lo que el entrenamiento es al deporte. Derribo y reconstrucción. Se desmonta la tramoya de un autor, luego se construye de nuevo en una lengua diferente. La nueva voz intenta reproducir el efecto de la voz original, pero es otra voz.

El proceso es complejo, supone un aprendizaje por doble partida.

Al deconstruir la escritura del autor su técnica queda al desnudo. Si el autor es bueno, gran lección. Si es malo, también. Se aprende a discernir -buena literatura, mala literatura- en base a argumentos sólidos.

Durante el trabajo de reconstrucción el traductor bucea a fondo en su propia lengua. Cuando el texto original posee riqueza literaria, el esfuerzo es imperativo. Cuando no la tiene, aún más imperativo. El traductor se halla solo ante el peligro, tiene que echar mano de sus propios recursos (sin el soporte del autor original). En tanto intérprete de la obra, también la firma y ratifica. Si está mal escrita, los lectores le mirarán antes a él que al escritor original.

A Time to keep Silence,  Patrick Leigh Fermor.

Mi primera traducción. Me dejé la piel en ella. La llevo en mi corazoncito de traductora. El texto es una joya y fui yo quién propuso el libro a la editora. Lo mejor: este trabajo supuso el inicio de mi amistad con el autor. Elba Editorial

Roumeli, Patrick Leigh Fermor.

Casi me vuelvo loca con las minuciosas descripciones textiles. Paddy es un autor muy complejo, incluso para los lectores ingleses. Encontrar su voz española supuso todo un desafío. Pero viajar con él -literariamente- por Grecia fue una bendición. Editorial Acantilado

Six exceptional women, James Lord.

Un libro difícil. Se me atravesó el narrador, un misógino chismoso. Pero con la inestimable ayuda de la editora -ella hizo la corrección final- el libro quedó estupendamente bien. Un gran aprendizaje (sobre las propias limitaciones). Editorial Elba

Three letters from the Andes, Patrick Leigh Fermor.

Si en Roumeli eran las descripciones textiles, aquí fueron las paisajísticas. Otro reto. Con la satisfacción añadida de haber propuesto yo misma el libro a la editorial. Un libro delicioso. Editorial Elba

Galápagos, varios autores.

El libro se compone de diversos ensayos que abordan la problemática de las Islas Galápagos desde diversos enfoques. Fue un trabajo placentero e interesante. La demostración de que cualquier tema, bien narrado, puede llegar a ser cautivador. Fundación Calouste Gulbenkian

Patrick Leigh Fermor. The Adventure, Artemis Cooper.

Todo un privilegio poder regresar al universo de Patrick Leigh Fermor. Un ejercicio de nostalgia, también, Paddy ya había muerto cuando hice este trabajo. Editorial RBA

Ill met by Moonlight, William S. Moss.

Una de mis traducciones más gozosas. La historia del secuestro del General Kreippe contada por “Billy” Moss, compañero de armas y juergas de Paddy. También en este caso propuse yo el libro a la editorial. Su aceptación fue motivo de muchos brindis y fiestas en Grecia. Editorial Acantilado

On Education: Conversations with Ricardo Mazzeo, Zygmunt Bauman y Ricardo Mazzeo.

Para una escritora de ficción, recoger este guante fue un acto heroico. Confieso haber sudado la gota gorda y maldecido al reputado sociólogo -y a su colega- más de una vez. Pero estoy muy satisfecha con el resultado. Conseguí desenredar la compleja madeja del autor y creo que hasta lo hice un poco más inteligible para cualquier lector no especializado en el tema. Editorial Paidós

Mister Norris changes trains, Cristopher Isherwood.

Una traducción hilarante, me recuerdo trabajando y soltando carcajadas. La soterrada socarronería del autor, su modo frio de retratar situaciones disparatadas, me procuraron no pocos momentos de diversión. Editorial Acantilado

Moonfleet, John Meade Falkner

No tengo palabras para describir el gozo de esta experiencia. Fue como volver a la infancia y a aquellas siestas benditas en las que engullíamos -a escondidas, se suponía que debíamos dormir- un libro de aventuras tras otro. Lo pasé, y aquí me permito usar expresiones de criatura, bomba. Un trabajo delicioso, aunque no exento de dificultades. El lenguaje anacrónico del texto original me obligó a rumiar mucho. Había que tomar decisiones constantemente, una gran responsabilidad. Zenda Aventuras

Sin lugar a dudas, el desafío mas grande que he vivido hasta el momento. Un proyecto  personal, no de encargo, al que dediqué tres años de mi biografía. Además de seleccionar y traducir los textos periodísticos de Dickens, preparé  la edición y todas sus notas. Fue una labor agotadora e interminable, pero con gratificaciones proporcionales. Estoy orgullosa del resultado final. Por supuesto, me enamoré perdidamente de Dickens, un gigante literario y una personalidad inolvidable.  No olvidaré las horas felices que pasé en su compañía.  Tampoco las angustias, menuda responsabilidad. 

Obra menor de Somerset Maugham que propuse yo misma a la editorial. Es una comedia de enredos -y alcobas- con Maquiavelo como protagonista y César Borgia en el rol de secundario de lujo. Un trabajo divertido y ligero, sin grandes desafíos técnicos. Puro goce.